¿Qué es la crisina?

La crisina es un flavonoide natural que se encuentra principalmente en la miel, en el propóleo, en la pasiflora (Passiflora caerulea) y en determinadas plantas de la familia de las Asteraceae. Pertenece a la gran familia de los polifenoles, compuestos bioactivos ampliamente estudiados por sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y reguladoras del metabolismo hormonal.

Mecanismos de acción de la crisina

Aunque su nombre puede sonar todavía poco familiar fuera del mundo de la investigación, la crisina lleva décadas siendo objeto de estudio en farmacología y bioquímica. En los últimos años, sin embargo, su interés ha crecido de forma notable en el ámbito de la medicina estética y el antienvejecimiento, donde sus múltiples mecanismos de acción la posicionan como un ingrediente activo de gran proyección.

Para entender por qué resulta relevante en medicina estética, conviene conocer los principales mecanismos biológicos a través de los cuales ejerce sus efectos.

  • Actividad antioxidante. La crisina neutraliza radicales libres y reduce el estrés oxidativo celular, uno de los principales factores implicados en el envejecimiento cutáneo. Al proteger las células de la piel frente al daño oxidativo, contribuye a proteger la integridad de las fibras de colágeno y elastina, responsables de la firmeza y la elasticidad de la dermis.
  • Propiedades antiinflamatorias. La crisina inhibe diversas vías proinflamatorias. Supone una estrategia de gran valor preventivo y terapéutico.
  • Inhibición de la aromatasa. Quizás el mecanismo más citado en la literatura científica. La crisina actúa como inhibidor natural de la aromatasa, la enzima que convierte los andrógenos en estrógenos. Esta propiedad tiene implicaciones directas en el equilibrio hormonal y, por extensión, en aspectos como la grasa localizada, la hidratación dérmica o la síntesis de colágeno, todos ellos fuertemente modulados por el sistema hormonal.
  • Regulación de la melanogénesis. Estudios recientes han mostrado que la crisina puede interferir en la producción de melanina al modular la actividad de la tirosinasa, la enzima clave en la síntesis del pigmento. Esto abre la puerta a su uso en tratamientos despigmentantes y en el manejo del melasma y otras hiperpigmentaciones.
  • Efecto antiglicación. La glicación deteriora el colágeno y la elastina generando productos de glicación avanzada. La crisina ha demostrado capacidad para inhibir este proceso, lo que la convierte en un aliado frente al envejecimiento estructural de la piel.

El flavonoide que está revolucionando la medicina estética

Las propiedades de la crisina se traducen en un amplio abanico de posibles aplicaciones clínicas y cosméticas.

En el terreno de la cosmética activa y los tratamientos tópicos, la crisina se está incorporando a formulaciones antienvejecimiento, séricos antioxidantes y cremas despigmentantes. Su capacidad para reducir la inflamación y el estrés oxidativo la hace especialmente interesante en protocolos postprocedimiento, donde el tejido requiere regeneración y protección.

En el ámbito de la medicina estética hormonal e integrativa, la crisina se utiliza en algunos protocolos como complemento oral o tópico en pacientes con desequilibrios hormonales que se manifiestan en la piel: piel apagada, pérdida de densidad dérmica, tendencia a la hiperpigmentación o acné de perfil hormonal.

Su acción sobre la grasa localizada también despierta interés. Al modular los niveles de estrógenos a nivel local, la crisina podría colaborar en la mejora de la calidad de la piel en tratamientos de remodelación corporal, aunque este campo necesita mayor evidencia clínica rigurosa.

Por último, en el contexto del envejecimiento cutáneo, la crisina encaja bien en estrategias de medicina estética proactiva: pacientes que, antes de que los signos del envejecimiento sean evidentes, buscan herramientas para preservar la calidad estructural de su piel.

Su acción antioxidante, antiinflamatoria, reguladora del pigmento y moduladora del equilibrio hormonal la convierte en un activo transversal, capaz de contribuir tanto en tratamientos preventivos como en abordajes terapéuticos más complejos.

No obstante, es importante añadir que la mayor parte de las aplicaciones en medicina estética se apoyan en extrapolaciones razonadas de la evidencia preclínica y en la experiencia clínica de los profesionales que trabajan en este ámbito. Esto no resta valor al compuesto, pero sí obliga a mantener un enfoque riguroso y a estar atentos a los resultados de los estudios en curso.

Compromiso de calidad

Este texto sobre la crisina ha sido elaborado por redactores profesionales. Además, hemos recurrido a expertos de la medicina, la ingeniería y la estética como fuente de información, así como a estudios específicos para mantener la calidad de lo que publicamos.

En Sisneo Bioscience nos comprometemos a publicar información veraz y contrastada. Y a actualizarla o corregirla en cuanto haya nuevos conocimientos.

Entre otras, hemos utilizado las siguientes fuentes:

  • Stompor-Gorący M, Bajek-Bil A, Machaczka M. Chrysin: Perspectives on Contemporary Status and Future Possibilities as Pro-Health Agent. Nutrients. 2021 Jun 14;13(6):2038. doi: 10.3390/nu13062038. PMID: 34198618; PMCID: PMC8232110.