Vitamina E

¿Qué es la vitamina E?

La vitamina E es un un elemento orgánico, presente también en la naturaleza, que actúa como antioxidante.

En nuestro cuerpo, la vitamina E se almacena en el tejido graso y en el hígado. Su función orgánica es la de ayudar a protegernos frente a los radicales libre.

También actúa como estimulante del sistema inmunitario, con el objetivo de combatir a las bacterias y a los virus que intenten atacar a las células.

La vitamina E en cosmética

En cosmética, la vitamina E es uno de los elementos más utilizados con finalidad antienvejecimiento. Es eficaz para combatir las arrugas y las líneas de expresión. Se pueden optimizar sus efectos con otros antioxidantes como el retinol.

La vitamina E favorece la renovación celular de la piel, con lo que podemos obtener mejoras en la firmeza de la piel, reducir las manchas y mejorar el tono de la piel. También tiene propiedades hidratantes.

Beneficios de la vitamina E

  • Es antioxidante. Ayuda a prevenir el envejecimiento de la piel protegiéndolas de factores externos.
  • Actúa contra la piel. Hidrata y calma gracias a su acción antiinflamatoria.
  • Sirve también para mejorar la apariencia de ciertas cicatrices y acné, ya que mejora estimula la circulación del tejido dañado.
  • Puesto que actúa ante los ataques de los radicales libres, también funciona como protector ante los rayos solares.
  • Como regenerador celular, favorece la creación de nuevas células que mejoran la firmeza de la piel y, por tanto, ayuda frente a las arrugas.

Alimentos que son fuente de vitamina E

La vitamina E se obtiene a través de alimentos ricos en grasas, como el aceite de oliva virgen, las aceitunas, los frutos secos, el germen de trigo, el aguacate, las espinacas, las acelgas, etc.

  • Aceite vegetal: algunas de las fuentes más ricas de vitamina E son los aceites de girasol, cártamo y germen de trigo. Tamién el aceite de maíz y de soja.
  • Frutos secos: las almendras, las avellanas, los cacahuetes y las semillas son grandes fuentes de vitamina E.
  • Verduras de hoja verde: las espinacas, las acelgas y el brócoli.
  • Suplementos: algunas empresas incluyen dosis de vitamina E en sus alimentos. Puede presentarse con la forma natural d-alfa-tocoferol o la forma sintética dl-alfa-tocoferol.