Serotonina

¿Qué es la serotonina?

La serotonina es una sustancia química presente en el cuerpo humano. Su nombre centífico es 5-hidroxitriptamina (5-HT). Está compuesto por triptófano y triptófano hidroxilasa. Su composición química es C10H12N2O. Actúa como neutransmisor, estableciendo comunicación entre las células nerviosas.

Casi toda la serotonina presente en el cuerpo está en el tracto gastrointestinal y en las plaquetas de la sangre.

No sólo está presente en el cuerpo humano, también en plantas y en otros animales. En estos últimos, participa en la regulación de la conducta social, alimentaria, en el sueño, la atención, la ansiedad y la conducta sexual.​

En los seres humanos, participa en la ordenación de los estados de ánimo y las funciones fisiológicas. Tiene la capacidad de regular, entre otros, el humor, el sueño y el apetito. Bajos niveles de serotonina se identifican con la depresión y la ansiedad.

¿Para qué sirve la serotonina?

Lo cierto es que todavía quedan muchas lagunas en el conocimiento de la serotonina. De momento, los científicos creen que como neutotransmisor se encarga de regular la intensidad de las células nerviosas. De ahí que sea capaz de influir en la respuesta nerviosa de los seres humanos.

Cuando sientes felicidad a raudales, por ejemplo con el enamoramiento, la serotonina registra niveles muy altos.

La serotonina es producida por el cuerpo y no es posible suministrarla directamente. Para aumentar sus niveles, es posible activar o estimular su producción mediante el consumo de alimentos ricos en triptófano, realizar ejercicio físico habitualmente y con medicamentos, pero en casos más graves.

¿Qué provoca la reducción de la serotonina?

Como ves, la serotonina influye no sólo en el estado de ánimo de la persona, sino también en su estética. El envejecimiento natural del cuerpo también provoca la reducción de la serotonina, así como el estrés y la falta de sueño. Todo esto, provoca un aumento de los niveles de estradiol en la sangre, que a su vez reduce nuestras defensas.

Una alimentación en la que predomina el azúcar y las harinas refinadas, provocan la reducción de la producción de serotonina por facilitar el crecimiento de bacterias que impiden la síntesis del triptófano procedente de los alimentos.

La falta de serotonina puede provocar ciertas conductas que se enquistan y hacen entrar a la persona en un círculo vicioso. Síntomas de baja serotonina como el mal humor, la irratibilidad, el sueño constante y las ganas de comer dulces, potencian estas circunstancias.

Relación de la serotonina con el peso

La serotonina o, mejor dicho, los bajos niveles de esta, provocan ganas de comer. Al decaer el estado de ánimo, nuestro cuerpo pide comer alimentos que contienen glucosa.

Según un estudio del año 2010, los receptores serotonina 2C y serotonina 2B son los responsables de influir en el apetito, en función del aumento o la inhibición en la actividad de los receptores de melanocortina.

¿Cómo aumentar la serotonina?

La mejor forma de producir serotonina es mediante la alimentación, pero también podemos conseguirlo a través del ejercicio físico, con la vitamina D procedente de los rayos solares, descansando y durmiendo.

Alimentos para producir serotonina

En caso de falta de serotonina, es posible, de forma natural, sin necesidad de medicamentos, aumentar la producción de este neurotransmisor con ciertos alimentos.

Como se ha comentado antes, la serotonina está formada a partir de triptófano, presente en los lácteos, el pescado, el huevo, el pollo y las nueces. Esto junto a una dieta equilibrada, es el mejor remedio para mantener los niveles de serotonina controlados.

Hay que añadir, que para sintetizar la serotonina, el cuerpo necesita también magnesio, zinc y ácidos grasos omega 3. Por lo que la dieta equilibrada debe incluir verduras, frutos secos, pescado, carne y hortalizas.