Radiofrecuencia

¿Qué es la radiofrecuencia?

La radiofrecuencia consiste en radiación electromagnética. El movimiento rotacional provoca liberación de calor.

Los pricinpales efectos que produce la radiofrecuencia sobre la piel son:

  • Tensión del colágeno. Daño térmico: dependiendo de la dosificación, la radiofrecuencia produce una tensión del colágeno o una desnaturalización del mismo, siendo así útil tanto para tratamientos reafirmantes como anticelulíticos.
  • Producción de neocolágeno
  • Aumento de proteínas HSP47: se genera un aumento de proteínas de choque térmico HSP47, necesarias para la estructuración del colágeno en triple hélice.
  • Aceleración metabólica. Apoptosis celular: al acelerar el metabolismo celular aumentamos la producción de colágeno y elastina, así como forzar la muerte y renovación celular de los fibroblastos en mal estado.
  • Aumento vasodilatación. E hiperemia, así como el drenaje linfático.
  • Efecto anticelulítico. Con una dosis de intensidad elevada se puede combatir la celulitis mediante la desnaturalización del colágeno que conforman los septos.

Tipos de radiofrecuencia

Son muchas las características técnicas a valorar para escoger el equipo de radiofrecuencia idóneo para los tratamientos que deseamos realizar. 

Existen en el mercado diferentes tipologías, principalmente se dividen entre equipos monopolares y equipos bipolares.

Monopolar

Son equipos en los que los electrodos se encuentran separados, teniendo un electrodo “activo” (menor tamaño) y un electrodo de retorno.

Se distinguen dos modos, capacitivo y resistivo. El electrodo capacitivo está recubierto por un material aislante, mientras que el resistivo es acero con contacto directo. 

El modo capacitivo genera un efecto condensador, muy superficial.

El modo resistivo genera un calentamiento muy profundo, indicado para tratamientos de fisioterapia. 

El monopolar tiene un mayor riesgo de ruta eléctrica. La ruta eléctrica es el recorrido que realiza la energía a través del cuerpo, en este caso la radiofrecuencia. En el modo monopolar, la energía atraviesa el organismo, pasando por zonas sensibles.

Para tratamientos médico-estéticos puede resultar excesivamente profundo el resistivo y demasiado superficial el capacitivo, siendo por tanto un sistema no indicado para la estética y sí para la fisioterapia.

Bipolar

Poseen ambos electrodos en el mismo aplicador, de forma que la ruta eléctrica se ciñe al área de aplicación.

No tiene riesgos por ruta eléctrica, ya que en el modo bipolar se ciñe al área bajo los electrodos del aplicador.

Dependiendo de la configuración de electrodos, por un tema de marketing, a algunos bipolares se les llama tripolares, pentapolares, etc. Aunque en realidad son todos bipolares.

Se puede modificar la profundidad mediante:

  • La frecuencia: es el número de veces por segundo que cambia la polaridad. Se mide en Hercios (Hz).
    Como ejemplo, la red eléctrica en España funciona a 220V 50Hz, quiere decir que cambia de polaridad 50 veces por segundo.

En radiofrecuencia se suele utilizar entre 0,5 Mhz y 5 Mhz. Por debajo de 0,4 Mhz la electricidad se percibe. Por encima deja de percibirse y se obtiene un efecto térmico y acelerador metabólico.

Tiene un efecto fundamental en el control de la profundidad de trabajo. A mayor frecuencia, menor profundidad y viceversa. Por ejemplo, a 0,8 Mhz alcanza 15 mm, a 1,6 Mhz alcanza 8 mm y a 2,5 Mhz alcanza 5 mm.

  • La separación de electrodos: cuanto mayor separación de los electrodos, mayor profundidad.

Si hay una asimetría en las áreas de aplicación, se concentra la energía en el electrodo más pequeño.

  • La tensión/potencia de emisión: la potencia aplicada también determina la profundidad. En este caso se controla con la tensión aplicada, lo que genera una mayor o menor energía aplicada y una variación de la profundidad.

La potencia utilizada, aparte de la profundidad, afecta de forma decisiva al efecto sobre el tejido. Dependiendo de la potencia y tiempo de aplicación tendremos un efecto de estimulación o un efecto de daño térmico.

De este modo, es una tipología muy específica, siendo idónea para tratamientos médico estéticos.

Un buen equipo de radiofrecuencia bipolar permite controlar específicamente la profundidad de trabajo mediante la variación de factores como la frecuencia de emisión, amplitud de salida (voltaje), separación de electrodos, relación entre las áreas de los electrodos… etc. Estas características quedan fuera del alcance de los equipos monopolares, que siendo buenos para fisioterapia, al poder tratar en mucha profundidad para tratamientos musculares, no son tan efectivos en tratamientos estéticos.

Cuando queremos aplicar mayor potencia, trabajar a mayor profundidad pero sin buscar el daño térmico, podemos lograrlo mediante el modo pulsado.

En modo pulsado logramos alcanzar la profundidad deseada mientras las pausas permiten no acumular energía, evitando el daño térmico.

Tal y como hemos visto, existen multitud de factores a tener en cuenta a la hora de seleccionar un equipo para nuestro centro. Lo ideal sería seleccionar un equipo que cumpla:

  • Aplicación bipolar
  • Varias frecuencias de trabajo
  • Diversidad de aplicadores
  • Alta potencia de emisión
  • Modo continuo/pulsado.

Con estas características, contaremos con una poderosa herramienta con la que lograr excelentes resultados en un abanico muy amplio de tratamientos.

Hay que tener presente que una correcta aplicación de la radiofrecuencia puede obtener resultados reafirmantes difícilmente alcanzables con otras tecnologías. 

Tripolar

Como puedes imaginar, la radiofrecuencia tripolar no puede existir, porque para ello debería tener 3 polos magnéticos.
Se trata simplemente de una forma de llamar la atención o aparentar que la máquina es mejor. Tres polos harán el mismo trabajo que dos.