Principios activos

¿Qué son los principios activos?

Los principios activos son los ingredientes utilizados en los productos cosméticos y estéticos para actuar sobre la piel de una forma específica.

Cuando un cosmético dice que actúa, por ejemplo, frente al acné, esto implica que uno de sus ingredientes es un principio activo que tiene esa propiedad.

Debemos tener en cuenta que los principios activos no sólo se utilizan para la fabricación de cosméticos, sino también de medicamentos.

En España, el Real Decreto 1345/2007, de 11 octubre, define los principios activos como “toda materia, cualquiera que sea su origen, a la que se atribuye una actividad apropiada para construir un medicamento”.

Algunos de los principios activos más utilizados en medicina son el paracetamol, el ibuprofeno y algunos relajantes musculares. Estos pueden ser encontrados en la naturaleza o aislados en laboratorio.

Los activos pueden ser de base natural o químicos. Los laboratorios investigan y tratan de potenciar nuevas propiedades de los activos ya conocidos y de otros por conocer. Las opciones son infinitas y permiten crear cosméticos para tratar todo tipo de signos de envejecimiento e hidratar la piel.

Funcionamiento de los principios activos en cosmética

Las fórmulas de los cosméticos pueden contener uno o varios principios activos, cada uno de los cuales puede estar destinado a ejercer una función diferente o combinada para realizar una acción más potente.

Por otro lado, no todos los principios activos pueden penetrar en la piel. Esto, que es la clave de la eficacia de los cosméticos, es desconocido por gran parte del público y a veces por las propias profesionales.

Peso de los activos

Para ello, debemos entender la denominada Ley de los 500 Dalton, que indica que sólo los activos con un peso molecular menor a 500 nanómetros, son capaces de penetrar en la piel.

Esto significa que cuando vemos los ingredientes de los cosméticos, si alguno incluye activos con pesos moleculares superiores a 500 nm, no van a tener ningún efecto sobre la piel.

Concentración de los activos

También hay que prestar atención a la concentración del activo. A veces vemos en algunos productos, concentraciones tan pequeñas que no pueden provocar ninguna mejora en la piel.

Que un producto no tenga principios activos no significa que no sirva para nada. Esos ingredientes también están regulados y, aunque no están diseñados para realizar un efecto específico, probablemente actúan como limpiadores o hidratando la piel.

También pueden ayudar al principio activo, proporcionándole una base más acuosa o protegiendo pieles más sensibles.

Activos más utilizados en cosmética

A menudo algunos activos son utilizados simplemente guiados por una moda o porque una marca ha decidido empezar a publicitarlo.

Sin embargo, los principios activos más empleados en cosmética son:

  • Ácido glicólico: se utiliza para tratar pequeñas arrugas y falta de luminosidad.
  • Colágeno: es un producto natural, producido por el cuerpo, que se utiliza como reafirmante e hidratante.
  • Retinol: se utiliza para estimular la producción natural de colágeno y elastina, para mejorar el aspecto de la piel.
  • Cafeína: aunque pueda parecer sorprendente, la cafeína estimula la circulación, por lo que ayuda a eliminar la grasa localizada, y es antioxidante.
  • Ácido hialurónico: es uno de los principios activos más conocidos y utilizados, por su acción frente al envejecimiento de la piel y por retener agua, lo que le convierte en un excelente hidratante.
  • Aloe vera: actúa como regenerador de las células de la piel, es hidratante, calmante y antiséptico.
  • Coenzima Q10: protege la membrana celular, consiguiendo una piel firme y suave.
  • Argán: tiene propiedades antioxidantes e hidratantes.
  • Caléndula: tiene propiedades antiinflamatorias y analgésicas. Es muy utilizado para el tratamiento de pieles sensibles.
  • Rosa mosqueta: actúa como regenerador de la piel y previene las arrugas.

Estos son sólo algunos de los muchos principios activos que se utilizan en productos cosméticos. 

Puesto que no todos los activos realizan la misma función, es muy importante un correcto diagnóstico profesional. En caso contrario, no se conseguirán los efectos deseados. 

Es importante identificar el tipo de piel, lo que ayudará a establecer unos objetivos de mejora en la piel.