Hialurónico

¿Qué es el hialurónico?

El ácido hialurónico es un polisacárido, conocido en cosmética como uno de los principios activos con propiedades antiedad más utilizados. 

Esta sustancia la podemos encontrar de forma natural en tejidos y órganos del cuerpo humano. Una de sus funciones más importantes en la piel es la de atraer y retener el agua. Pero, en función de la zona del cuerpo donde se encuentra, tiene otras funciones:

  • En las articulaciones ayuda a evitar el dolor de la fricción
  • Y en los cartílagos actúa como reconstituyente

Sin embargo, según envejecemos, su presencia disminuye y la piel pierde hidratación, elasticidad y firmeza, lo que favorece la aparición de las arrugas. Hay que tener en cuenta que superados los 50 años de edad, sólo queda la mitad de ácido hialurónico en el cuerpo. 

Por ello, la aplicación de ácido hialurónico de forma tópica puede ayudar a prevenir el envejecimiento, tanto por el paso del tiempo como por agentes externos.

¿Cómo se obtiene el hialurónico?

El ácido hialurónico se obtiene mediante bioingeniería, a través de un proceso de fermentación mediante fuentes naturales.

Las más utilizadas son las crestas de los gallos, la aleta de tiburón y el cordón umbilical. 

¿Para qué sirve?

En odontología y medicina tiene diversos usos, sobre todo como relleno en cirugía. Habitualmente se emplea para mejorar la cicatrización, regenerar encías y la mucosa oral.

Aunque el hialurónico está presente en múltiples cosméticos, es más utilizado para el tratamiento de dolores articulares, como la artrosis, mediante la inyección del producto. 

Para este fin, el hialurónico, se presenta en forma de gel (reticulado) o líquido (no reticulado).

El objetivo de la inyección de ácido hialurónico es doble. En primer lugar, para calmar el dolor y en segundo, para tratar de regenerar el cartílago.

En el deporte profesional se le da uso para acelerar la recuperación de lesiones articulares. 

Cosmética y estética

El objetivo básico de los cosméticos es hidratar la piel para evitar los efectos del envejecimiento. El ácido hialurónico se presenta como el principio activo que más destaca en esta función.

Además de hidratar, el hialurónico favorece la activación de colágeno y de los fibroblastos. No se puede utilizar para combatir las arrugas porque por su peso molecular no puede penetrar en la piel.

Si recordamos la Ley de los 500 Dalton, todo peso molecular superior a 500 es imposible que atraviese la piel a no ser que se utilicen otros métodos. El peso del hialurónico es ULMW: 3000 Da y LMW: 200000.

Con la tecnología de electroporación sí podemos penetrar la piel con el hialurónico, por lo que conseguimos introducir todos sus beneficios en la capa donde más efectivo será.