Factores de crecimiento

¿Qué son factores de crecimiento?

Los factores de crecimiento son proteínas que están en las plaquetas y en las plaquetas en la sangre. Su función principal consiste en la reparación y la regeneración de los tejidos.

Fueron descubiertos en el año 1986 por Rita Levi-Montalcini, lo que le valió el Premio Nobel de Medicina.

Se utilizan en diferentes campos médicos, como la recuperación celular, enfermedades hematológicas, trasplantes de médula ósea y diferentes tratamientos oncológicos.

Recientemente ha comenzado a utilizarse en el campo de la cosmética, para la regeneración de la piel.

Por tanto, los factores de crecimiento se han convertido muy rápido en un recurso exitoso en la lucha contra el envejecimiento, ya sea producido por la edad o por factores externos como la contaminación o la exposición ultravioleta.

Las células, al entrar en contacto con los factores de crecimiento, se activan e incrementan la producción de fibroblastos para generar colágeno, elastina y ácido hialurónico, que son los tres componentes orgánicos que mayor importancia tienen en el mantenimiento de la piel.  

¿De dónde proceden los factores de crecimiento?

Actualmente, existen factores de crecimiento de origen vegetal, humano y animal, previo paso por los laboratorios de bioingeniería.

  • Cuando los factores de crecimiento proceden de la sangre del propio paciente, el costo es mucho mayor y se trata de un tratamiento invasivo. Por ejemplo, el tratamiento con plasma.
  • Sin embargo, cuando la procedencia es vegetal, humana (células de la piel, células madre de la médula ósea o grasas) o animal, con modificaciones mediante bioingenieria, el tratamiento suele ser tópico y mucho más económico.

Debido a sus propiedades, los factores de crecimiento de origen humano son más efectivos para reducir las arrugas, mejorar la firmeza, la elasticidad y estimular la renovación de la piel.

¿Cuándo utilizar factores de crecimiento?

Los productos de uso tópico con factores de crecimiento deben utilizarse un par de veces al día, con la piel seca y limpia, durante entre 6 y 12 semanas.

Es aconsejable utilizarlo con un protector solar de amplio espectro para atenuar el daño solar. Además, pueden combinarse con antioxidantes y retinoides, que pueden ayudar a acelerar los resultados.

Según diversos estudios, el uso de factores de crecimiento ayuda a reducir las líneas de expresión, la bolsas de los ojos y aumenta la luminosidad de la piel.