Elasticidad

¿Qué es la elasticidad?

El tejido conectivo, ubicado en la dermis, es el encargado de la elasticidad de la piel.

Cuando el cuerpo es joven, la piel recupera su posición sin problemas, pero con el paso del tiempo, esa propiedad se va perdiendo.

¿Por qué se pierde la elasticidad de la piel?

Cuando el cuerpo envejece y supera la barrera de los 30 años, empieza a producir menos colágeno y elastina, por lo que la piel va perdiendo propiedades y forma

La deficiencia de colágeno y elastina desemboca en una menor firmeza de la piel, aparece la flacidez y las primeras arrugas.

Aunque con la falta de estos dos elementos orgánicos ya es suficiente para perder elasticidad, existen factores externos que pueden acelerar el proceso:

  • La exposición solar: la rayos solares degradan las células de la piel y aceleran el proceso de envejecimiento.
  • La contaminación: la exposición continuada a la contaminación provocada por el tráfico, el humo e incluso el tabaco, afectan a la salud de nuestra piel.
  • La alimentación: nuestros hábitos alimenticios afectan mucho más de lo que pensamos a nuestro cuerpo. La comida basura, los procesados, los fritos y las grasas provocan un envejecimiento acelerado de nuestras células.

¿Cómo prevenir la pérdida de elasticidad?

Por suerte, los factores externos que afectan a la piel y, por tanto, a su estructura, pueden ser controlados o al menos suavizados.

Así pues, para prevenir la pérdida de elasticidad, simplemente hay que procurar evitar esos factores que aceleran el proceso de envejecimiento y cuidar la piel, junto con:

  • Alimentos ricos en antioxidantes: frutas, verduras, frutos secos… Incluir estos alimentos en nuestra dieta nos permite ayudar a nuestro cuerpo a retrasar el envejecimiento. No es necesario consumir grandes dosis de estos alimentos, simplemente incluirlos en una dieta equilibrada.
  • Rutina y tratamientos de cuidado: además de una rutina diaria de cuidado, que incluya principios activos que potencien la creación de elastina y colágeno, actualmente existe una gran variedad de tratamientos estéticos no invasivos que permiten rejuvenecer la piel, aumentar la elasticidad, la firmeza y el tono.
    Se puede hacer con electroporación, radiofrecuencia y todos aquellos tratamientos que permitan el relleno de la dermis.
  • Hidratación: la hidratación es muy importante para la piel. No sólo de forma tópica sino también interna. Hay que ingerir la dosis recomendada de agua diaria e hidratar la piel todos los días para repararla y protegerla.