Colágeno

El colágeno es la proteína más abundante del cuerpo humano. Su función es soportar y construir células, tejidos y órganos para mantener unidas las estructuras que conforman el tejido conectivo del organismo.

El colágeno es producido por los fibroblastos en la dermis. También pueden ser estimulados por las células epiteliales

A partir de los 30 años, la producción de colágeno por parte de nuestro organismo, se va reduciendo.

Esto implica, irremediablemente, que las estructuras pierden el equilibrio que las mantenía unidas, por lo que empiezan a mostrarse signos de envejecimiento como las arrugas, y también problemas en las articulaciones.

Tipos de colágeno

Aunque el colágeno se relaciona con la cosmética, esta proteína tiene diversas aplicaciones y procedencias, por lo que podemos hablar de tres tipos de colágeno:

  • Colágeno hidrolizado: se trata de un derivado del huevo y del cartílago bovino, que se consume directamente en forma líquida. Se vende como complemento alimenticio y es utilizado en los medicamentos encapsulados.
  • Colágeno con magnesio: este tipo de colágeno es muy utilizado por deportistas o personas mayores, ya que contribuye en el mantenimiento de los huesos y los músculos.
  • Colágeno marino: procede de la piel o las escamas de animales, generalmente marinos. Es el utilizado en cosmética, ya que aporta diferentes beneficios para la reparación del organismo.

Algunos tratamientos estéticos como la radiofrecuencia y la luz roja de la fototerapia favorecen la producción de colágeno al provocar la activación metabólica de los fibroblastos.

Ingerimos glucógeno también a partir de nuestra alimentación, los que nos permite atenuar los efectos que su pérdida orgánica produce. Son ricos en glucógeno los ácidos grasos (ciertos pescados como el salmón, frutos secos y el aceite de soja), la vitamina A (zanahorias, ciertos vegetales, las patatas y el melón) y la vitamina C (frutos rojos, cítricos y pimientos).

¿Para qué sirve el colágeno?

En el sector de la estética, el colágeno se utiliza en innumerables productos para su uso en la piel, tanto en cremas o lociones, como en ampollas o sérums para su uso mediante inyecciones o electroporación.

Habitualmente se utilizan en la cara, el pecho y el cuello, y en zonas más localizadas de la piel, para actuar en las líneas de expresión, las ojeras, arrugas o cicatrices.

Beneficios del colágeno

Entre los diferentes beneficios que aporta el colágeno en cosmética, independientemente de la forma de aplicación, destacan:

  • Fortalecimiento: el colágeno está presente en las articulaciones del cuerpo, por lo que mantener un buen nivel de esta proteína puede asegurar una buena salud con el paso del tiempo. También fortalece el cabello y las uñas.
  • Mejora la firmeza: el colágeno muestra una piel más firme y rellena, dándole tensión y combatiendo el envejecimiento.
  • Disminuye las arrugas: aporta aminoácidos que facilitan la recuperación de las estructuras de la piel.
  • Hidrata: el colágeno ayuda a los tejidos a mantenerse hidratados al retener más tiempo el agua.

El colágeno, por su peso molecular, no puede aplicarse sobre la piel y esperar que penetre. Por ello, la única forma de utilizarlo con efectos estéticos, es potenciar su producción mediante aparatología o el uso de otras sustancias.

La radiofrecuencia es una de las tecnologías capaz de estimular el colágeno. 

Contraindicaciones

Al tratarse de un producto orgánico, el colágeno no provoca efectos adversos. Sin embargo, es conveniente no utilizarlo con personas que padecen alergias animales

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