Cicatrices

¿Qué son las cicatrices?

Las cicatrices son una alteración dérmica que representa la reparación del tejido conectivo mediante fibroblastos

En este caso hablamos de las cicatrices que vemos, que son las que se forman en la piel, pero en cualquier parte del cuerpo pueden desarrollarse cicatrices.

Aunque la piel es capaz de repararse por sí misma, las cicatrices muestran un color y textura diferente de la original, debido a que se realiza con fibroblastos jóvenes. Por tanto, la alteración es permanente.

Esta alteración, se muestra como un parche sobre la zona del cuerpo en la que se ha producido la herida. 

El proceso de cicatrización

Cualquier rasguño acaba formando una cicatriz. Pero también aparecen después de intervenciones quirúrgicas, acné o infecciones como la varicela.

El proceso de cicatrización está formado por tres fases. Tras dañarse la piel, aparece una herida y:

  1. El cuerpo reacciona iniciando la fase inflamatoria. Aumenta la vascularización y se forma la costra.
  2. A continuación, comienza la fase de proliferación celular. Se genera mayor cantidad de colágeno para iniciar la regeneración y cierre de la herida.
  3. La última fase del proceso de cicatrización puede extenderse hasta un año o más. Se produce la reabsorción del colágeno y la aparición del nuevo tejido.

El aspecto de cada cicatriz depende de factores como la profundidad de la herida, la zona del cuerpo donde aparece, el tiempo de curación, el tratamiento de la herida durante la cicatrización, la edad de la persona afectada y la genética.

Con el paso del tiempo, las cicatrices suelen atenuarse, pero no desaparecen. Suelen tener un aspecto grueso, de color rosado.

Tipos de cicatrices

Según la forma, podemos diferenciar entre tres tipos de cicatrices:

  • Atróficas: son comunes en infecciones de la piel, como la varicela o el acné. Se caracterizan por estar hundidas en la piel, por la falta de colágeno, lo que impide que el nuevo tejido conectivo cubra toda la herida.
    Cuando está originadas por el acné, pueden clasificarse en tres tipos:

    • Onduladas (rolling). Son superficiales y suaves.
    • Furgoneta (boxcar). Son más profundas, con bordes anchos y definidos.
    • Picahielos (icepick). Son muy profundas y puntiformes.
  • Hipertróficas: en este caso, ocurre a la inversa que en las atróficas, ya que hay una superproducción de tejido conectivo. La cicatriz se eleva sobre el nivel de la piel sana. Son cicatrices desfigurantes. 
  • Queloides: son cicatrices dolorosas, de color llamativo y extensas, suelen superar el límite de la herida. Son comunes en personas con la piel de color oscuro y también tras intervenciones quirúrgicas. Para las cicatrices dolorosas, se suelen utilizar infiltraciones de medicamentos, láser, radioterapia y la cirugía. 

Muchas personas pueden sentirse afectadas estéticamente por la presencia de una cicatriz en su piel, en ocasiones con consecuencias emocionales que afectan a su vida diaria.

Cuidado estético de las cicatrices

Las cicatrices no pueden eliminarse de ninguna manera. Tampoco con tratamientos estéticos, pero pueden atenuarse mediante el uso de ciertos productos.

Además, más allá de las propiedades de cada producto, también influye el tipo de piel, la cicatriz y su ubicación. Es importante no exponer al sol la herida en los primeros días de formación de la cicatriz.

La mejor forma de cuidar una cicatriz es comenzar a hacerlo desde su nacimiento, una vez la herida ya se ha cerrado.

Existen tratamientos accesibles para cualquier persona, desde apósitos especiales con protección solar, vendajes compresivos, aceite de rosa de mosqueta y cremas cicatrizantes aplicadas mediante suaves masajes. Todos estos recursos ayudan a mejorar la textura y el tono de la cicatriz.

Además, pueden emplearse otros tratamientos estéticos para los que se necesita la ayuda de profesionales.

El láser es uno de los recursos más demandados y se usa para reparar la zona y unificar el tono de la piel. Suele utilizarse el ácido hialurónico inyectado para mejorar la apariencia de las cicatrices atróficas.

Es efectiva la radiofrecuencia, por ejemplo con Revicell Pro, ya que estira la piel y reafirma el contorno de la cicatriz. También ayuda el producto Skin Volumizer para electroporación, ya que estimula el colágeno y reduce el tejido graso.