Hay días, o temporadas, en los que la mirada no es sólo el espejo del alma. A menudo lo es también del cansancio, el estrés y el paso del tiempo. La zona periocular, es decir, el área que rodea los ojos e incluye los párpados superiores e inferiores y la piel del contorno ocular, es una de las primeras en mostrar los signos de fatiga.
Podemos ver tono apagado, pequeñas arrugas, ojeras y bolsas que reducen la luz del rostro. Pero ¿por qué ocurre esto? Y lo más importante, ¿qué soluciones reales y eficaces podemos ofrecer para devolver la vitalidad a la mirada?
¿Por qué notamos el cansancio en los ojos?
La piel que rodea los ojos tiene características únicas que la hacen especialmente vulnerable. Su grosor es mucho menor que el del resto del rostro, y su estructura carece prácticamente de tejido graso y de un sistema linfático tan eficiente como en otras áreas. Esto significa que cualquier alteración, ya sea falta de sueño, retención de líquidos o pérdida de colágeno, se refleja de inmediato en forma de ojeras, bolsas, arrugas o pérdida de luminosidad.
Además, esta zona está en constante movimiento. Parpadeamos alrededor de 10.000 veces al día, y los músculos periorbitales se activan de forma continua en cada gesto, sonrisa o guiño. Este sobreesfuerzo contribuye a que las fibras de colágeno y elastina se degraden antes, favoreciendo la aparición de líneas finas y flacidez.
El resultado es que la mirada transmite un aspecto cansado, incluso cuando nos sentimos bien. Por eso, abordar esta área con soluciones específicas y un enfoque integral es clave.
Tratamientos estéticos para una mirada rejuvenecida
Hoy es posible conseguir resultados visibles sin cirugía, gracias a la combinación de aparatología y activos de última generación.
- Una de las técnicas más valoradas es la electroporación transdérmica. Este procedimiento crea microcanales temporales en la membrana celular, permitiendo que principios activos penetren profundamente sin necesidad de agujas. Es ideal para administrar ingredientes como el ácido hialurónico, que hidrata y redensifica, la vitamina C, que aporta luminosidad, o el ácido tranexámico, que atenúa el pigmento de las ojeras. Equipos como Mesolux de Sisneo integran la electroporación con luz LED, lo que potencia aún más los resultados gracias al estímulo biológico que proporcionan los diferentes espectros de luz.
- Por su parte, la radiofrecuencia bipolar actúa generando un calor controlado en las capas profundas de la dermis. Esto estimula la producción de colágeno y mejora la microcirculación local. El resultado es una piel más firme, con menos arrugas finas y un tono más uniforme. La tecnología de Revicell Pro, que combina radiofrecuencia y vacuum suave, permite tratar la zona ocular de forma segura y eficaz, activando al mismo tiempo el drenaje natural para combatir bolsas y retención de líquidos.
- La fototerapia LED completa el abordaje tecnológico. La luz roja, por ejemplo, potencia la regeneración y la síntesis de colágeno, mientras que la luz ámbar mejora el tono y aporta luminosidad a la piel apagada. Integrar estos tratamientos en un protocolo combinado permite obtener resultados visibles desde las primeras sesiones.
Principios activos para mejorar la mirada
El éxito de cualquier tratamiento de la mirada depende no solo de la tecnología empleada, sino también de los principios activos que se introducen en la piel. Los activos deben elegirse en función de las necesidades concretas de cada persona.
El ácido hialurónico, por ejemplo, es un hidratante de referencia. Su capacidad para retener agua mejora la elasticidad de la piel y reduce la apariencia de las arrugas finas. La vitamina C actúa como antioxidante, protegiendo frente al daño de los radicales libres y aportando luminosidad al instante. El ácido tranexámico y la niacinamida son clave para unificar el tono y reducir las ojeras de origen pigmentario. Por otro lado, los péptidos biomiméticos estimulan la regeneración celular, mientras que activos como la cafeína, el castaño de indias o el rusco ayudan a drenar y descongestionar las bolsas.
El producto de Sisneo Eye Care lleva esta filosofía más allá, combinando activos de última generación que abordan el contorno ocular desde todos los ángulos:
- Con Eyeliss®, que combina hesperidina metil chalcona, dipeptido-2 y palmitoyl tetrapeptide-7, actúa reduciendo la permeabilidad capilar, favoreciendo el drenaje linfático y reforzando la elasticidad cutánea. El resultado es una mirada más ligera, descongestionada y con menos signos de fatiga.
- Y con Sepitonic® M3, un complejo mineral de cobre, zinc y magnesio que trabaja dentro de la célula, aporta energía, mejora la respiración celular y protege frente a los procesos de oxidación y glicación responsables del envejecimiento prematuro. Su acción se traduce en una piel más firme, uniforme y llena de vitalidad.
Una de las ventajas de la electroporación es que permite vehicular estos ingredientes de forma profunda y eficaz, maximizando su efecto.
Hábitos y consejos para prolongar los resultados
Un tratamiento estético de calidad debe complementarse con buenos hábitos diarios. Dormir al menos siete horas, mantener una hidratación adecuada y proteger la piel con un buen fotoprotector específico para la zona ocular son gestos sencillos que marcan la diferencia. Además, desmaquillar los ojos con suavidad y evitar el tabaco y el exceso de alcohol ayudará a que la piel conserve su frescura y luminosidad.
Aplicar frío local de forma ocasional (por ejemplo, mediante un antifaz de gel) puede ser un gran aliado para reducir la congestión y aportar un aspecto más descansado a la mirada.
Una mirada descansada y luminosa no es solo cuestión de genética o suerte. Al ver el resultado, nos damos cuenta de que se trato del cuidado profesional adecuado, de la elección de tecnologías y activos de vanguardia y de la adopción de hábitos saludables. Los centros estéticos que integran soluciones avanzadas como la electroporación, la radiofrecuencia o la fototerapia pueden ofrecer a sus clientes resultados visibles, seguros y duraderos.


