Arrugas

¿Qué son las arrugas?

Las arrugas son uno de los principales signos de envejecimiento. Suelen aparecer en la cara, el cuello, las manos y los antebrazos. 

Cuando la estructura del colágeno en la matriz dérmica se rompe, adquiere una hendidura en forma de U, que conocemos como arrugas.

Una arruga aparece por el envejecimiento de la piel, por la reducción del colágeno con el paso de los años o por la influencia de agentes externos, como los rayos ultravioleta, la sequedad, la falta de hidratación o la contaminación.

Causas de las arrugas

La causa de las arrugas, en todos los casos, es la deshidratación. Al perder la capacidad para retener agua, la piel se vuelve seca y provoca daños que se representan como arrugas.

Los gestos que hacemos habitualmente, provocan pliegues que se van haciendo más evidentes según envejecemos.

  • La edad. Hasta llegar a los 30 años, la piel se mantiene tersa y joven. Es a partir de esa edad cuando tanto el colágeno como la elastina del cuerpo comienzan a disminuir. A su vez, las células encargadas de su producción también se debilitan. Es ahora cuando aparece la flacidez y es el momento de empezar a prevenir esa pérdida.
    En la siguiente década la piel se vuelve más áspera, las líneas de expresión y la flacidez son más evidentes. Tras los 50 años, aparecen más manchas en la piel debido al envejecimiento. Las líneas de expresión están más marcadas, hay más arrugas y más profundas.
  • Exposición ultravioleta. La exposición solar acelera el proceso de envejecimiento porque daña el tejido conectivo de la piel en la dermis. Este tejido actúa como sostén, por lo que la exposición excesiva provoca su debilitamiento.
  • Expresiones faciales. Gestos habituales como sonreír, abrir los ojos o hablar, producen pequeñas líneas que, cuando envejecemos, se convierten en arrugas, debido a la pérdida de flexibilidad de la piel.
  • Agentes externos. La contaminación, el alcohol o el tabaco también influyen en el proceso de envejecimiento de la piel. Frenan la producción de colágeno y la oxigenación de las células.

Tipos de arrugas

Aunque tenemos arrugas en todo el cuerpo, son las faciales las que más preocupan a las personas. Son las más evidentes y abarcan, sobre todo, la frente, la línea de los ojos, la base de la nariz y los labios.

  • Estáticas: son las líneas naturales de la piel, que tenemos desde el nacimiento. Con el envejecimiento, se marcan más.
  • Dinámicas: estas arrugas son las generadas por los movimientos musculares. Son conocidas también arrugas de expresión, ya que se marcan al realizar acciones como sonreír, mover los labios o fruncir el ceño.
  • Gravitatorias: son las producidas por los efectos de la edad. Debido a la pérdida de hidratación y de la disminución de la producción de colágeno y elastina, la piel cae, pierde luminosidad y tono. Su presencia es habitual en los laterales de la cara y en el cuello.
  • Mixtas: suelen localizarse debajo de la nariz y sobre los labios superiores. A veces se extienden hasta la mandíbula. Aparecen debido al envejecimiento, pero se acentúan debido a la exposición solar extendida a lo largo de los años.

Cómo prevenir las arrugas

Para prevenir la aparición de arrugas, es necesario detener la degradación de los tres componentes estructurales más importantes de la piel, que son el colágeno, la elastina y el ácido hialurónico.

Por tanto, nuestras acciones y los productos antienvejecimiento están formulados con la intención de salvar al menos una de estas sustancias cutáneas básicas.

El proceso natural de envejecimiento puede ralentizarse siguiendo un proceso diario de cuidado de la piel que, por supuesto, incluye no fumar y una baja exposición solar.

Lo primero es cuidar de la piel del sol, tratando de no exponerse en las horas de mayor índice de radiación ultravioleta. Gorras, sombreros y gafas de sol ayudan a proteger la cara.

En cuanto al protector solar, se recomienda uno de amplio espectro, lo que indica que bloquea los rayos UVA y los UVB, con SPF de 30 o superior, durante todo el año, no sólo en verano.

En algunos casos, los productos de protección para la piel incluyen el protector solar de amplio espectro.

Para evitar la piel seca, que provoca la creación de las primeras líneas, es importante hidratar de forma regular, para mantener la elasticidad de la piel.

La salud de la piel también está influida por el estrés y la alimentación. Hay alimentos que ayudan frente al envejecimiento y la oxidación de la piel. Otros, potencian el envejecimiento de las células cutáneas.

Tratamientos contra las arrugas

Para frenar e incluso revertir la creación de nuevas arrugas, es necesario mantener constancia con el tratamiento indicado.

Cada piel es diferente, por lo que cada tratamiento debe ser estudiado para tener mayor efectividad.

No obstante, los tratamientos más efectivos frente a las arrugas utilizan hidratación y relleno cutáneo, así como aparatología estética para frenar la flacidez.

Los principios activos que más se utilizan para combatir las arrugas son el ácido hialurónico, la vitamina A, el retinol y otros antioxidantes, por sus excelentes efectos hidratantes. Hay que evitar aquellos productos que contienen alcohol como ingrediente.

Para las arrugas de tipo estático, el tratamiento más efectivo es la aplicación de relleno de ácido hialurónico y el uso de aparatos láser. Se consigue un resultado muy natural.

Para las líneas de expresión (arrugas dinámicas), también se puede utilizar bótox, que es una técnica invasiva que consiste en inyectar la toxina botulínica en zonas como el entrecejo, la frente o las patas de gallo para aportar tensión a la zona. Permite suavizar esas arrugas, similar a un efecto lifting.

Y las arrugas gravitaciones suelen enfrentarse con relleno de ácido hialurónico o hilos tensores.

En cuanto a la aparatología, se puede utilizar radiofrecuencia y electroporación. La radiofrecuencia ayuda a tensar el tejido conectivo, mientras que la electroporación puede llevar los activos hasta capas más profundas de la piel, por lo que los efectos de estos son mucho mayores.

La combinación de ambas tecnologías evidenciará mejores resultados, ya que conseguirá reafirmar la piel mediante la estimulación del colágeno y la introducción de ciertos activos antioxidantes y tensores en la piel.